|
Martín
Perkins
Nació en Buenos Aires el 22 de agosto de 1943.
Último hijo de don Carlos Edmundo Perkins y de doña
Carmen Peers, propietarios de la Estancia “El 29 y descendiente
de familias de hondo arraigo en la zona”.
Su abuelo paterno, Edmundo Banbury Perkins compró a
don Alberto Oostendorp una gran extensión de campo
en tierras de lo que es ahora el partido de L.N. Alem, por
el año 1902.
Su abuelo materno, el Barón Gastón Peers de
nacionalidad belga, fue administrador general del nombrado
Oostendorp, Cónsul del Reino de Bélgica y vivió
en la Estancia “San Carlos”, propiedad de su empleador,
hasta 1902.
Martín hizo sus estudios primarios en Buenos Aires
y recibió su diploma de Bachiller en el Cardenal Newman
de la misma ciudad.
Se dedicó a la explotación de su campo “La
Bellaca” lindero con el pueblo de J.B.Alberdi, estableciendo
y alimentando vínculos comerciales y sociales con sus
habitantes.
Fue socio mayoritario del establecimiento “El pampero”,
planta acopiadora de cereales con asiento en Vedia.
En esa ciudad tuvo destacada actuación en la organización
y fundación del Hipódromo Municipal. Desde su
cargo de Presidente se puso en práctica la explotación
de la cantina a beneficio de escuelas y obras de bien público
en determinados días de carreras.
Como sus hermanos Gastón y Juan Carlos se interesó
por el automovilismo participando en algunas competencias
como el Gran Premio del N.O. argentino, en el que obtuvo un
honroso 3º puesto. Esporádicamente actuó
en Turismo Nacional entre los años 1970-1977.
Un 15 de diciembre de 1983, a un kilómetro del cruce
entre la Ruta Nacional Nº 7 y el acceso a Alberdi, perdió
su vida en un trágico accidente.
Sus restos fueron velados unas horas en “El ombu”,
propiedad de su hermana mayor Carmen Rosa María Perkins
de Zelaya y luego trasladados a Buenos Aires donde recibieron
cristiana sepultura.
Estaba casado con Mónica Deymonnaz que le dio cinco
hijos: Martín, Bárbara, Carolina, Florinda y
Alina, a quien no llegó a conocer.
Fue un buen amigo, generoso y sensible a los problemas de
los demás. Su capacidad y condiciones personales le
tenían destinado un futuro promisorio.
La voluntad de Dios dispuso que su vida – breve en el
tiempo- perdure en la memoria y el afecto de su familia y
su pueblo.
Por Resolución de H.Concejo
Deliberante de L.N. Alem, Nº 19 del 8 de agosto de 1984,
se denomina “Martín Perkins” al tramo de
espacio verde comprendido entre las calles Julio A. Roca y
Justo J. de Urquiza, paralelo a las vías del Ferrocarril
San Martín, del pueblo de J. B. Alberdi.
|